BRINDO.
Surge cual desbocado torrente este brindis en mi mente. Brindo por mi gente, brindo por nuestra gente, gente de corazón ardiente, gente de alma no perenne, gente de buena fe, valiente.
Brindo aquí y ahora por mi gente, brindo por la buena gente, gente nunca indolente, gente buena y decente, ante sus amigos presente. Por lo pasado, por lo presente, por lo actual, por lo viniente.
Brindo alegre y serenamente y de mi brindis consciente, brindo, brindo por mi gente. Semilla buena, buena simiente. Brindo, ahora y siempre por el amigo ausente con alma, corazón y mente.
© Marcelo Vicente Miralles Aguiñiga